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Plaza Dauphine

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A 2 pasos del tumulto y del ruido del barrio latino y del centro de Paris, se encuentra la Place Dauphine, una de las plazas más bellas y discretas de París en pleno corazón de la «Ile de la Cité«.

Este lugar tiene un encanto típico parisino que sin lugar a dudas, te va a encantar.

La plaza Dauphine es el punto de encuentro de los enamorados y de los jugadores de «petanca» o simplemente de los turistas de paso. Los días soleados, los parisinos de la zona acuden hasta este lugar para disfrutar del clima y de este pintoresco entorno, cerveza o copa de vino en mano.

La plaza te recordara otra plaza real, la Plaza de los Vosgos, por su arquitectura, por su encanto y discreción.

Recomendaciones de visita

  • Un hermoso lugar para sacar fotos.
  • Si el día lo permite no dudes en llevarte algo para tomar o comer y armarte tu pequeño picnic.
  • Interactúa con los parisinos presentes y que están jugando a la petanca. Por más que no hables francés, seguro terminas jugando con ellos.

Plaza Dauphine en vidéo

Dónde queda la plaza ?

Cómo llegar a la place dauphine ?

  • Metro : Cité / Pont Neuf.

Horarios

  • Abierto 24/24h

Fotos de Instagram #placedauphine

Historia de la Plaza

Una plaza real de Paris

Encargada por el rey Enrique IV en 1606, la plaza se convirtió en un verdadero centro de comercio e intercambio terminada su construcción.

A partir del siglo XVIII, se realizaron importantes obras y reformas. En la actualidad, de los edificios originales sólo quedan los dos pabellones de las esquinas del Pont-Neuf.

Practicamente cerrada desde su orígen, se decidió arrasar el 1874 los edificios de la parte trasera hacia el Palacio de Justicia.

Hoy, la plaza se ha convertido en el patio de recreo de muchos parisinos epicúreos. Los árboles y los pequeños bancos repartidos por la plaza también tienen un rol importante en su atractivo.

En un día soleado, no es raro cruzarse con enamorados, jugadores de petanca o mölkky y aficionados al aperitivo.

El «sexo de París«, apodado así por André Breton, es uno de esos lugares «de carta postal», que reflejan el encanto inigualable de la capital.